Percepción de publicidad

Peace and loveInternet ha cambiado las reglas del juego entre medios y audiencias. Por eso la mayoría de los grandes grupos han adaptado sus modelos de negocio, para incluir proyectos de internet en sus portafolios.

Gigi Jonson, de UCLA, explicaba en el MGEC 2007 acerca del fenómeno que está ocurriendo en los grandes grupos: “They´re burning Money ”.  Es decir, están invirtiendo mucho dinero en el negocio de internet, que no garantiza rentabilidad, pero a la vez representa el futuro.

Tal vez por ello, medios tradicionales como la televisión (maestra y líder del pastel); desesperada ha roto con los estándares del contenido. La frontera entre lo comercial y lo editorial está rota desde hace tiempo. Las marcas quieren usar nuevas fórmulas para atraer la atención, pero algunos “publishers” están acabando con la credibilidad de los medios ante las audiencias, que conocen poco del “real politik”: a veces el que paga manda.

Una porción del auditorio parece no distinguir la información de la publicidad.  La frontera entre las noticias y la publicidad en forma de cápsula, spot,  publireportaje,  product placement o ranking, es cada vez más tenue.  En esa área se encuentran las interacciones entre anunciantes, medios y espectadores. En ese esquema, un noticiero jerarquiza minuciosamente qué se publica y qué no se publica.

Un patrocinador puede ahora “comprar” portadas, tiros de esquina, entrevistas, saques de banda, menciones en programas al aire, saques de meta, colocación de productos, entrevistas en plena transmisión de un partido, etc.

Es ahí donde medios y marcas han encontrado el filo de la navaja, para engañar a la audiencia. Esa frontera entre lo que el directivo del medio sabe que es información y publicidad. Nombres e imágenes urgidas de exposición y ventas.  Las estrategias son infinitas.

Algunos casos de éxito son tan buenos que son dignos de replicar: tal es el caso de la encuesta anual Durex sobre salud sexual, cuya publicación periodística debe darle anualmente a la marca lo que nunca lograría pagando publicidad, en un periodo tan corto en el que la información es fresca. Su objetivo es difundir el uso del condón y analizar los hábitos sexuales de las diferentes regiones del mundo.

Muchos políticos han aprendido bien esta lección, pero a veces el fondo del tema del que hablan no es tan relevante. Parece que lo único importante es que, para bien o para mal, se hable del personaje. No importa si se es odiado y amado a la vez, el punto es estar vigente,  ser conocido, ser noticia.  Esa es pregunta clave del mercado de las relaciones públicas: ¿cómo ser noticia?

Los periodistas odian y aman a las agencias de relaciones públicas, sus correos invaden las cuentas de correo y ellos a su vez necesitan información noticiosa, atractiva, entretenida, nueva, exclusiva, personalizada, que informe a la sociedad y ahí están todos los actores disputando el espacio noticioso y publicitario. VER

Percepción de una campaña política

Casi en todo el mundo, es un debate abierto el del papel de las televisoras en las campañas políticas. Durante 2007 trate de seguir en la prensa algunos detalles de la campaña electoral de España, sobre todo los relativos a la televisión.

 

En esta contienda José Luis Rodríguez Zapatero fue reelegido para un segundo periodo de 4 años de gobierno y hay 4 percepciones que me gustaría compartir. Trataré de respetar y opinar de forma objetiva, pero escribo esto porque creo que es una gran oportunidad ver las campañas políticas de este siglo, que tienen el sello de lo mediático y España no es la excepción.

 

Percepción 1.

La imagen en eventos masivos está en manos del equipo de campaña.  Los reporteros de televisión deben observar el discurso del candidato desde una sala de prensa habilitada especialmente, únicamente se les permite tomar aspectos de la gente antes de que llegue el candidato, por supuesto son eventos llenos de color, pero durante el discurso quien manda es el equipo de campaña.

Este cuidado extremo de la imagen se interpreta por algunos medios como un atentado a la libertad de expresión, pero el equipo del candidato “parece que juega un poco” con el poder de su imagen y los reporteros están ahí para no perder la nota. La prensa sugiere que así se evitan tomas e imágenes incómodas, en las que se puede mandar un mensaje ambiguo o desalineado con su estrategia.

 

Percepción 2

Los debates televisivos no cambiaron la intención de voto. Al menos en este caso… Durante casi toda la campaña hubo un “empate técnico” entre PSOE y PP, según diversos sondeos. En los dos debates se confrontan “dos visiones del futuro”, una “optimista” y otra “pesimista”, según los mismos actores se califican al hablar del otro. Zapatero aparece ante las cámaras simpático y seguro, habla poco de cifras y cuando lo hace es para recordar las “malas decisiones del PP en el pasado”, sus asesores le aconsejan cuidarse de que Rajoy tome la iniciativa como en el debate de 8 años atrás, en el que Áznar “casi le gano la presidencia a Felipe González”, según los especialistas González apareció “desencajado, dubitativo y seguidor”.

Rajoy, por su parte, tiene un “problema” con su mirada, a ratos un ojo “se le va de lado” y según la prensa sus asesores le aconsejan tener cuidado con ese detalle.  Habla mucho de cifras y sube mucho su volumen en temas polémicos. El primer debate lo observan 13 millones según Televisión Española, logrando uno de los raitings más altos de la historia.

 

Percepción 3. Las parrillas también tienen entretenimiento. El pasado y el futuro son noticia y están entrelazados. Los archivos del pasado tienen un valor político y el partido en el poder lo sabe. Por eso cada semana el “prime time” de los domingos incluye por la Sexta (de Televisa, Mediapro y Globomedia) documentales de investigación (género periodístico) en los que se habla de archivos del pasado. Esto sucede también los fines de semana en el diario líder de Grupo Prisa, “El País”, con más de tres millones de lectores dominicales promedio y en Televisión Española.

 

Percepción 4. Las promesas y el futuro. Zapatero siempre maneja la “main idea” de la unidad y manda el mensaje de que los españoles quieren que se les “hable en positivo”. Rajoy por su parte, es renuente la “negociación con los nacionalistas” pero parece convincente al hablar de economía.  El tema que más confronta siempre es el del terrorismo, en economía el encontronazo es por los programas de gobierno, 400 euros a cada español el primero y el segundo es un tanto ambiguo en su mensaje, pero maneja las cifras macro muy bien.

Los dos saben que se avecina una crisis económica, por eso tal vez se percibe que “se mojan poco”, es decir parece que quieren ofrecer pero tienen un poco de miedo de quedarse cortos, ante lo que se avecina. Percibo que al ganador le podría pasar un efecto similar al de Fox en lo económico (expectativas difíciles de cumplir en un contexto económico adverso) sino se supera la crisis económica en el segundo tramo de su periodo. VER

 

Pan y prensa

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